QUIENES SOMOS
Somos una iglesia trinitaria bajo la cobertura del pastor y misionero José Satirio dos Santos.
Los pastores Jhon Wilder Cuellar & Nathalia Ortiz, quien junto a una comunidad de líderes y miembros te dan la bienvenida!
Nuestra Familia Pastoral
Los pastores Jhon Wilder Cuellar Sedano y Nathalia Ortiz Cuellar han dedicado su vida al servicio de Dios, al ministerio y al cuidado espiritual de las personas, formando una familia fundamentada en la fe, el amor y el propósito de Dios.
El pastor Jhon Wilder entregó su vida a Cristo en el año 2004 en Costa Rica, donde en poco tiempo recibió el llamado de Dios al ministerio como predicador y posteriormente como pastor. En el año 2011 se trasladó a Colombia, continuando con la misión de predicar el evangelio y servir a la iglesia.
La pastora Nathalia nació en un hogar cristiano y creció como hija de pastores, desarrollando desde temprana edad fundamentos sólidos en la fe y una profunda pasión por Dios y Su obra. Con el paso de los años unió su vida al pastor Jhon Wilder, formando juntos un hogar comprometido con el servicio ministerial.
Fruto de su matrimonio nació en el año 2016 su hija Isabella Cuellar Ortiz, quien desde pequeña ha acompañado a sus padres en el ministerio y hace parte de esta visión familiar dedicada a servir a Dios.
Después de muchos años de servicio y entrega, asumieron el legado pastoral dejado por los padres de Nathalia, recibiendo la responsabilidad de liderar el ministerio en la ciudad de Tuluá. Desde entonces, son los pastores principales de la Centro Cristiano Misión Global, trabajando con pasión para llevar esperanza, restauración y el mensaje de Jesucristo a muchas familias y generaciones.
Visión y Misión
Ser una iglesia que ama a Dios y a las personas, formando discípulos que viven y anuncian el Evangelio con poder y pasión. Nuestra misión es llevar salvación, restauración y esperanza a las naciones, sirviendo a nuestra comunidad y reflejando el amor de Cristo en todo lo que hacemos.
¡Alaben al Señor; alaben a Dios nuestro salvador! Pues cada día nos lleva en sus brazos.
Salmos 68:19